Hoy queremos presentaros a ANGELES OLIVERES RIBAS, psicóloga deportiva, quien va a colaborar con nosotros a partir de ahora, aportándonos sus conocimientos sobre psicología aplicada al pádel, una faceta menos conocida de este deporte, pero no por ello menos importante. Nos proporcionará interesantes artículos como el de hoy.Actualmente, Geles (como se le conoce en sus círculos más cercanos) pertenece al grupo de trabajo de psicología del deporte del Colegio de Psicólogos de Cádiz y cuenta con un extenso curriculum tanto a nivel de formación como experiencia profesional. Ha trabajado con deportistas de élite como Adrian Allemandie, Paquito Navarro y Carolina Gago, ha participado en programas de radio y televisión, etc. Aquí tenéis su última aparición en un informativo de TVE, este pasado julio : http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/padel-deporte-moda-nuestro-pais/1150030/ Esperamos que os sea de gran ayuda y no dudeis en hacernos llegar vuestras dudas e inquietudes sobre este tema a nuestro correo y nosotros, se las trasladaremos. Aquí teneis el artículo :
¿QUIEN ES TU VERDADERO RIVAL?El deporte del pádel lo juegan cuatro personas. El efecto del juego de una de ellas repercute directamente sobre el juego de la otra. Al ser un deporte que se juega en pareja, puedes medir tu evolución como deportista, sumando tu juego con el juego de tu compañero. Por lo tanto, debemos mimar y cuidar a nuestro compañero tanto como nos cuidamos a nosotros mismos. Se trata de sumar energía positiva. A veces, se da que convertimos a nuestro compañero en nuestro rival. Una vez que nos hayamos comprometido a jugar con él, debemos unir fuerzas e ilusión. Si te centras en él con emociones destructivas (rabia, ira, celos) te saldrás de ti mismo, de tu concentración, de tu juego y le hará sentir mal .Terminaréis siendo una pareja con carga negativa. Para jugar a gusto el uno con el otro, es muy importante que antes de entrar en una pista para competir, expreséis entre vosotros vuestras expectativas de juego, con una visión real de lo que podéis conseguir. Otras veces, la rivalidad hacia la pareja contraria es excesiva con respecto a las emociones que sentimos (mucha rabia) y eso produce desgaste físico y bloqueos de nuestro cuerpo (estampamos bolas contra la pared). En realidad, proyectamos nuestra propia frustración contra ellos, nuestra frustración por no haber jugado mejor, por no haber entrenado más, por no haber competido con regularidad… El contrario, en realidad nos hace un favor jugando contra nosotros. Gracias a ellos hay juego, podemos medir nuestra evolución como jugadores y hasta divertirnos. El verdadero rival no es el otro, está dentro de ti. |