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Juan Martín Díaz y Fernando Belasteguin cosecharon su quinto torneo consecutivo, al vencer en la final de los Internacionales de Fuengirola a Juani Mieres y Pablo Lima por 6/3 y 6/4. Una racha increíble de los números 1 del ranking PPT, que llevan 25 partidos invictos. En Reserva del Higuerón hicieron otro gran torneo y tras la agónica victoria de semifinales ante Lamperti-Díaz, hoy confirmaron ante los "príncipes" que están atravesando el mejor momento de la temporada.  Carolina Navarro y Cecilia Reiter se proclamaron campeonas de los VII Internacionales Ciudad de Fuengirola, tras derrotar en una extensa e intensa final a Icíar Montes y Paty Llaguno por 7/6, 4/6 y 6/3.Casi tres horas y cuarto de partido que fue seguido por más de 2.500 personas que nuevamente desbordaron las instalaciones de Reserva del Higuerón.
Una, dos, tres y hasta diez veces botó Carolina Navarro antes de lanzar el último saque del partido, como para dar aún más emoción al desenlace de la gran final luego de más de tres horas y veinte de juego. Hasta tres roturas de servicio consiguieron las número 1 en el primer set, pero nunca lograron consolidar la ventaja y con total igualdad llegaron a la definición en el tie break donde después del 2-2 las campeones consiguieron cinco puntos seguidos para hacerse con el set.En el segundo set todo comenzó favorable para Montes-Llaguno con el break inicial al servicio de Carolina y a pesar de que recuperaron la desventaja en el sexto juego, una nueva rotura al saque de Cecilia el séptimo juego dio al set a las integrantes de la pareja número 3. Todo quedaba para definirse en el tercer set, parecía que el partido no se terminaría nunca, pero la presión y la mejor definición de Navarro-Reiter acabó por darles el ansiado título. Un premio merecido para la pareja que arriesgó más, que se la jugó en los momentos decisivos. “Un baño de alegría” Tras abrazarse y festejarlo con el público que las alentó en todo momento, Cecilia Reiter cogió el móvil y no paró de llorar, en una mezcla de alegría y tristeza. Alegría por la sufrida victoria; tristeza por no poder celebrarlo con Mónica, su mamá, que a más de 10.000 kilómetros de distancia, en la capital argentina, festejaba su 50 cumpleaños. Todo lo contrario que su compañera, que tenía a toda la familia y sus amigos en la tribuna, porque jugaba en “casa”. Luego tuvieron tiempo para cumplir la promesa y lanzarse a la piscina de Reserva del Higueron con la indumentaria de la final. Podés titular “un baño de alegría…” nos proponía Cecilia cuando en la entrevista analizaba la “durísima” final. “Nos conocemos y sabíamos que el partido iba a ser así, igualado y muy duro, que lo podía ganar cualquiera, pero nosotras arriesgamos un poco más. Ellas no nos dejan jugar a nuestro ritmo y nosotras no estuvimos tan finas en la definición como en Benicassim”, destacó Reiter. Qué agonía, qué cansancio, qué sufrimiento… pero todo se olvida cuando llega la hora de festejar un nuevo título. Navarro y Reiter volvieron a sonreír, como hace quince días en Benicassim. Textos: Oscar Solé - PPT |