Hoy en día, nadie puede poner en duda la necesidad de administrar líquidos antes, durante y después de realizar un esfuerzo físico que implique cualquier tipo de pérdida líquida por medio de la sudoración; ya que se convierte en un factor limitante para la práctica deportiva y por tanto del rendimiento.

Una persona que no realice ejercicio físico se le recomienda que beba entre 1,5 y 2 litros de agua diarios. En el caso de los deportistas esas cantidades de agua deben incrementarse en función de la temperatura ambiente, la humedad relativa, intensidad y duración del ejercicio, la edad,...

 

La Deshidratación : reducción de la cantidad de agua en el cuerpo por debajo de los niveles normales. Probablemente, el primer síntoma es la SED. No existe ninguna relación entre la sed que se siente y el grado de deshidratación. Hay que tener en cuenta que en el momento en el que se tiene sensación de sed ya existe en el organismo cierto grado de deshidratación.
 

Desde el punto de vista Fisiológico, la deshidratación provoca en primer lugar una pérdida de agua en la sangre y posteriormente de todo el cuerpo, originando de esta manera, una concentración anormal de los líquidos corporales. La sangre se espesa y aumenta la aglutinación de células rojas y blancas. A causa de esto:

•  La sangre no puede cumplir gran parte de sus tareas, disminuye el transporte de Oxígeno (O 2 ) hacia la musculatura, se produce menos energía y decae el rendimiento.
•  Llega menos O 2 al hígado lo que provoca que las células hepáticas descompongan más lentamente los metabolitos, como ácido láctico. Como consecuencia llega antes el cansancio.
•  Disminuye el transporte de O 2 al cerebro, lo que disminuye la concentración y la coordinación.
•  Disminuye el transporte del calor interno hacia la piel, lo cual aumenta la temperatura de los órganos internos disminuyendo el rendimiento y, en casos graves, provocando daños orgánicos irreparables.


Síntomas de la Deshidratación:

•  Sed
•  Piel seca y caliente
•  Fatiga
•  Aturdimiento
•  Mareo
•  Confusión
•  Boca y mucosas secas
•  Aumento en el ritmo cardíaco y en la respiración
•  Orinar con menor frecuencia y menor cantidad, además, la orina presentará un color más intenso.
•  Calambres en piernas (gemelos subidos...), brazos, pies, etc.

 


Pérdida de Líquido y Capacidad Física

Durante una intensa actividad física, el cuerpo pierde una gran cantidad de agua y algunas dosis de sales minerales (sodio, potasio, calcio, magnesio...), vitaminas (C, B1, B6, ácido fólico) a través de la transpiración. Por ejemplo, durante la práctica deportiva de un ejercicio como el pádel de una hora y media de duración, un jugador puede perder entre 1,5 y 2 kilos de peso en agua evaporada a una temperatura de 20ºC y una humedad relativa del 40%; esa misma persona, practicando el mismo ejercicio físico durante el mismo tiempo es capaz de perder entre 3 y 4 kilos con una temperatura de 30ºC y el grado de humedad relativa supera el 80%. Es por ello, se debe evitar la práctica deportiva en situaciones de extremo calor y a horas que no son aconsejables para su práctica.

La pérdida de un 2% del peso corporal en líquido mediante la sudoración provoca una bajada del rendimiento físico en un 20%. Con este dato, podemos hacernos a la idea de la importancia que tiene hidratarnos correcta y continuamente, y a su vez, para darnos cuenta que una deficiente hidratación puede ser la clave para conseguir la victoria o la derrota en un partido equilibrado.

 

Las bebidas isotónicas son, sin duda, la mejor opción para la rehidratación inmediata de un deportista, ya que son las únicas que pasan rápidamente hacia donde se produce un déficit. Estas bebidas tienen una composición especialmente proyectada para reponer fácilmente el agua, las sales minerales (sal, potasio, magnesio, glúcidos simples, calcio...). O sea, no sólo se recupera la energía de la musculatura cansada, sino que mejora su rendimiento.

 

Consejos Prácticos para una Correcta Reposición de Líquidos:

A.) ANTES DE LA ACTIVIDAD FÍSICA :
1.- Una hora antes, ingerir entre 0,5 y 1 litro de agua.
2.- Inmediatamente antes, ingerir hasta 400 ml. (1 vaso y medio) de agua.

 

B.) DURANTE LA ACTIVIDAD FÍSICA :
3.- Sería necesario, ingerir cada 10 o15 minutos, de 90 a 180 ml. de agua (en función de su intensidad).
4.- No esperar hasta tener sed para beber.

 

C.) DESPUÉS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA
5.- Restituir lo más rápidamente posible el líquido perdido. Beba lo que desee.
6.- Un punto importante, es que las personas también hidratamos mediante de las comidas. Por ello, es importantísimo no saltarse ninguna.
7.- Algunos estudios señalan que es necesario compensar el volumen de líquido perdido por el sudor aportando una cantidad suplementaria, equivalente al 50% de aquél, ya que también a lo largo de la competición y de la recuperación el deportista elimina agua a través de la orina.
8.- Para suplir la carencia de vitaminas, es aconsejable utilizar bebidas que aporten vitaminas hidrosolubles, vitamina E y betacaroteno (zanahoria, naranjas, limones, remolacha ... todo tipo de frutas, verduras y hortalizas de colores intensos).

 

Aprovecho para mencionar, que toda el agua que se pierda durante el ejercicio, se recuperará en cuestión de días o incluso de horas ; es por esta razón, por la que no debemos caer en un error muy extendido en nuestra sociedad, que cuanto más sudemos más peso se pierde. Nuestro cuerpo adelgaza, cuando somos capaces de quemar calorías y en especial grasas. Por esa razón, hago un llamamiento a aquellas personas que practican cualquier tipo de actividad física con ropa inapropiada a la estación y a la temperatura ambiente que les rodea, a aquellas personas que utilizan fajas o bolsas de plástico para evitar una transpiración normal, etc. Para que se den cuenta del grave peligro que corren de padecer una deshidratación y a su vez del peligro que corren. Espero que este artículo les ayude a comprender un poco mejor el funcionamiento del organismo y la importancia que tiene cuidarlo como se debe.

 

Por Alberto Fernández Estarellas

Fuente: PadelSpain